martes, 19 de diciembre de 2017

LOS VIDRIOS TIENEN MEMORIA

El descubrimiento ayudará al desarrollo de nuevas fibras ópticas de cristal fotónico

Los vidrios recuerdan su comportamiento cuando estaban en estado líquido, ha descubierto un estudio. Gracias a esta facultad, presentan superficies un 40% más lisas de lo estimado hasta ahora, lo que abre la puerta al desarrollo de nuevas fibras ópticas de cristal fotónico y mejorará la transmisión de información a través de las redes de telecomunicación.



Imágen: plusminusmasse
Los vidrios no sólo son capaces de olvidar, tal como informamos en otro artículo, sino que según una nueva investigación, también recuerdan su comportamiento cuando estaban en estado líquido. Los resultados se publican en la revista Physical Review Letters.

En estado sólido, un vidrio guarda el recuerdo de la dirección en la que fluía cuando estaba en estado líquido sometido a altas temperaturas, antes de solidificarse por un rápido enfriamiento, se explica en un comunicado.

La estructura atómica de un vidrio es casi la misma que la que tuvo cuando estuvo en estado líquido. También se sabe que la superficie de un vidrio es extremadamente suave porque allí se encuentran, congeladas, las fluctuaciones pasadas de una interfaz líquida.

La aspereza asociada con estas fluctuaciones de líquido congelado es pequeña, de unas pocas fracciones de nanómetros, y posee a un valor mínimo que se corresponde con lo establecido por la termodinámica de equilibrio.

Traspasando límites 

En termodinámica, se dice que un sistema se encuentra en estado de equilibrio termodinámico, si es incapaz de experimentar espontáneamente algún cambio de estado o proceso termodinámico cuando está sometido a unas determinadas condiciones del entorno. Para ello ha de encontrarse simultáneamente en equilibrio térmico, equilibrio mecánico y equilibrio químico.

Lo que ha demostrado esta investigación es que el límite establecido por el estado de equilibrio termodinámico puede ser trascendido en determinadas condiciones: interfaces de vidrio que en estado líquido estuvieron sometidas a altas presiones mecánicas para forzar su estiramiento, son hasta un 40% más lisas que el límite teóricamente previsto.

Este resultado, además del interés fundamental, encuentra una aplicación directa en el desarrollo de nuevas fibras ópticas de cristal fotónico, en las que la luz es guiada por modificaciones estructurales y no sólo por diferencias de índices refractarios.

Reducir la rugosidad de los trozos de vidrio más allá de los límites predichos permite efectivamente reducir las pérdidas (de información en el caso de las fibras ópticas) por difusión de la luz y mejorar la capacidad de transmisión de las fibras de cristal fotónico.

Esquema del principio de estiramiento de una fibra óptica de cristal fotónico con dos imágenes  del microscopio de fuerza atómica mostrando la rugosidad anisótropa antes y después de la zona de estiramiento por alta temperatura. Imagen: CNRS/ESPCI Paris.

Microscopio de Fuerza atómica

Para llegar a este resultado, los investigadores han recurrido a la alta sensibilidad del microscopio de fuerza atómica, que es capaz de detectar fuerzas del orden del nanonewton, uno de los múltiplos del sistema internacional para la unidad física de medida conocida como newton.

Con este microscopio, pudieron medir la rugosidad de los tramos de vidrio producidos en condiciones muy alejadas del equilibrio, tanto en fibras ópticas de cristal fotónico como en capilares de vidrio de sílice (vidrio común), ambos obtenidos por el estiramiento a altas temperaturas.

Las superficies de vidrio obtenidas así son extraordinariamente lisas: su rugosidad es del orden de 0.15 nanómetros, el equivalente a una única distancia interatómica en un cristal de silicio.

Y lo más sorprendente todavía: las fluctuaciones de la superficie del vidrio así estirado se atenúan específicamente en la misma dirección del estiramiento, lo que significa que estas superficies sólidas de vidrio recuerdan la dirección en la que fueron estiradas cuando estaban en estado líquido.

Referencia

Anisotropic Superattenuation of Capillary Waves on Driven Glass Interfaces. Phys. Rev. Lett. 119, 235501. DOI:https://doi.org/10.1103/PhysRevLett.119.235501

FUENTE: www.tendencias21.net

domingo, 12 de julio de 2015

Crean paneles solares que se protegen para combatir las altas temperaturas



Los materiales son absorbentes en el espectro solar y reflexivos en el rango infrarrojo

Los materiales inteligentes están revolucionando el sector de los colectores solares térmicos. Un equipo de investigadores de la Escuela Politécnica Federal de Lausana, en Suiza, ha desarrollado un recubrimiento que es capaz tanto de absorber calor, como de repelerlo. Imperceptible para el ojo humano, esta cobertura evita el exceso de producción de energía y el sobrecalentamiento de la instalación. Por Patricia Pérez.




El color reacciona y cambia con el calor. Fuente: EPFL
El color reacciona y cambia con el calor. Fuente: EPFL 
 
Los paneles solares térmicos se utilizan para producir agua caliente y contribuir a la calefacción del hogar. Durante las temporadas más frías toda la energía que absorben es útil.

Sin embargo, en verano, los colectores tienden a acumular un exceso de calor, lo que se origina cuando existe demasiada captación solar en relación al consumo que se hace de la energía obtenida. Cuando esto ocurre los colectores retienen el calor que no se ha evacuado y elevan su temperatura hasta niveles que pueden resultar peligrosos para la instalación.

Para tratar de evitar ese problema, un equipo de investigadores de la Escuela Politécnica Federal de Lausana (EPFL), en Suiza, ha desarrollado un material inteligente que cambia sus propiedades en función de la temperatura. Así, en caso de sobrecalentamiento durante el verano, este nuevo material permitiría al colector deshacerse del exceso de energía mediante la radiación de la misma.

La investigación, dirigida por el profesor Andreas Schüler, acaba de publicarse en la revista especializada Solar Energy. Su lanzamiento se sumaría a otros materiales inteligentes integrados ya en otros sistemas de energías renovables, lo que ha contribuido a aumentar tanto la eficiencia ambiental como energética de diseños convencionales.

Dopaje

Como explica la EPFL en un comunicado, los tanques y el resto de elementos del equipo solar tienen que soportar temperaturas muy altas -a veces superan los 80⁰- varias veces durante cada verano. Con el tiempo, el fluido de transferencia de calor se degrada. Los sensores, el aislamiento térmico y la capa absorbente sufren y se vuelven menos eficientes.

Un panel solar "ideal" debe ser capaz de absorber el calor hasta un punto y luego repeler los rayos del sol, como si de un espejo se tratara, para evitar el sobrecalentamiento. "Un espejo no absorbe el calor. Es por eso que las mantas de rescate de montaña tienen un recubrimiento de aluminio. Pero también necesitamos elementos absorbentes", explica Schüler.

El laboratorio de la EPFL se centra en optimizar la temperatura de transición a través de un "dopaje" que se adapta al material. El resultado es un componente inteligente, imperceptible a simple vista, que debe comportarse como un "buen" semiconductor a temperaturas más bajas y como "mal" conductor metálico a temperaturas más altas. "Con una capa de este material sobre un sustrato metálico se puede obtener una superficie con una emisividad térmica baja en estado frío y alta emisividad térmica en uno caliente”, señala el investigador.

Energía en alza

El equipo trabaja específicamente en materiales que son absorbentes en el espectro solar y reflexivos en el rango infrarrojo, una distinción que se puede hacer según la longitud de onda, lo que se conoce como efecto selectivo.

Precisamente la innovación de este proyecto es la combinación exitosa de un efecto selectivo con una función termocrómica, por la cual el color reacciona y cambia con el calor, un cambio de fase que se produce a partir de 68⁰.

Como consecuencia, el nuevo material desarrollado en el laboratorio permite una absorción eficiente de la energía solar, al tiempo que reduce el impacto del recalentamiento.

Actualmente, la Unión Europea es el segundo territorio, tras China, en instalaciones de energía solar térmica. Según un informe de la Comisión Europea sobre la evolución de las energías renovables en la UE publicado recientemente, la solar térmica cubre ya el 17 por ciento de las necesidades de climatización, una cifra que va en alza, aunque tiene un potencial de crecimiento mucho mayor.

Estos datos ponen de relieve los retos y oportunidades aún por explorar para alcanzar los objetivos de 2020, que incluyen compromisos como cubrir al menos un 20 por ciento del consumo total de energía de la UE con energías renovables. De esta forma, se pretende no sólo reducir la dependencia exterior de la UE en su abastecimiento energético, sino también impulsar medidas en la lucha frente al cambio climático.

Referencia bibliográfica:

Antonio Paone, et al. Temperature-dependent multiangle FTIR NIR–MIR ellipsometry of thermochromic VO2 and V1−xWxO2 films.  Solar Energy (2015). DOI: 10.1016/j.solener.2015.05.020 
 
FUENTE www.tendencias21.net
 
 

domingo, 25 de enero de 2015

Una investigación alerta del riesgo de colapso global


Muestra que nos acercamos peligrosamente a las predicciones del informe “Los límites del crecimiento”, publicado en 1972



El informe “Los límites del crecimiento” alertó en 1972 de la deriva catastrófica que seguiría la humanidad de mantenerse en la misma línea de producción y explotación de recursos durante muchos años. Una investigación de la Universidad de Melbourne revela ahora que las previsiones de 1972 se parecen demasiado a la realidad.

Los límites del crecimiento (en inglés The Limits to Growth) fue un informe encargado al MIT por el Club de Roma que fue publicado en 1972, poco antes de la primera crisis del petróleo. La autora principal del informe, en el que colaboraron 17 profesionales, fue Donella Meadows, científica ambiental, especializada en dinámica de sistemas. 

En Los límites del crecimiento se exponían los resultados de un modelo computacional -realizado con los datos disponibles hasta 1970- sobre la economía y el medio ambiente mundial. En este se incluyeron factores como la industrialización, la población, la alimentación, el uso de los recursos o la contaminación. 

Además, el libro mostraba una serie de escenarios hasta 2100, considerando diversas posibilidades de acción humana (que nuestra especie tomase o no medidas ambientales y de recursos); y predecía que, si no se tomaban medidas en este sentido, antes del año 2070 se produciría un "colapso" en la economía, el medio ambiente y la población. 

Ahora, una investigación de la Universidad de Melbourne (Australia) señala que las peores previsiones del modelo serían exactas y que, si seguimos en la misma línea de desarrollo,  cabe esperar que las primeras etapas del colapso global empiecen a aparecer pronto, informa The Guardian. 

Para alcanzar esta conclusión, los investigadores de la Universidad de Melbourne revisaron los escenarios planteados por Los límites del crecimiento en 1972, y los compararon con la realidad de datos actuales de la ONU (departamento de asuntos sociales y económicos, Unesco, organización para la agricultura y la alimentación y libro anual de estadísticas de la Organización); de la administración atmosférica y oceánica de Estados Unidos o de las estadísticas BP, entre otras fuentes. 

Los resultados de esta comparación muestran que el mundo está siguiendo muy de cerca el peor de los escenarios planteado por  Los límites del crecimiento (el escenario "business-as-usual"), y no otros de los escenarios posibles.

Los investigadores del MIT señalaron en 1972 que la creciente población y las demandas de riqueza material conducirían a una mayor producción industrial y a una mayor contaminación; algo que realmente está sucediendo. 
  
Por otra parte, el modelo de 1972 señalaba el agotamiento de los recursos a un ritmo rápido; un incremento de alimentos per cápita y un rápido aumento de la población mundial. 

Llegados a este punto, según Los límites del crecimiento, los recursos serían cada vez más caros, por su agotamiento. Y, a medida que hubiese que destinar más y más capital a su extracción, la producción industrial per cápita comenzaría a decaer (esto sucedería, según el libro, a partir de 2015). 

Por otra parte, a medida que aumentase la contaminación y los gastos industriales en agricultura decayesen, la producción de alimentos per cápita también se reduciría. Los servicios de salud y educación se recortarían, algo que, en combinación, podría provocar un aumento de las tasas de mortalidad para 2020. 
  
La población mundial comenzaría a reducirse hacia 2030, en cerca de 500 millones de personas por década. Y las condiciones de vida caerían a niveles similares a los de principios de 1900. El libro advertía por último de que las emisiones de dióxido de carbono sin control tendrían un "efecto climatológico", a través de "calentamiento de la atmósfera". 
  
Aunque los gráficos desarrollados por los expertos de la Universidad de Melbourne no muestran pruebas de colapso a partir de 2010 (eso sí, el crecimiento ya se ha estancado en algunas zonas), los investigadores consideran que las primeras etapas de la decadencia podrían haber comenzado ya. 
  
La crisis financiera mundial de 2007 y 2008 (que aún vivimos) y el malestar económico actual podrían ser un presagio de las consecuencias de la escasez de recursos, afirman. Por otro lado, el tema del pico petrolero (momento en el cual se alcanza la tasa máxima de extracción de petróleo global y tras el cual la tasa de producción entra en un declive terminal) resulta crítico; y se piensa que podría ser el catalizador para el colapso global. 
  
Voz de alarma 
  
A pesar de todo, los científicos de Melbourne señalan que “nuestra investigación no indica que el colapso de la economía mundial, el medio ambiente y la población sea una certeza”. “Podrían estallar guerras; pero también podría establecerse un verdadero liderazgo medioambiental mundial ”. 
  
De hecho, en las últimas décadas se han generado múltiples planteamientos alternativos sobre producción, energía, agricultura, crecimiento, etc. que hacen pensar en el desarrollo de un nuevo paradigma, centrado en la idea expresada por el economista francés René Passet en los siguientes términos: “toda la economía debe inscribirse al servicio de lo humano y lo viviente”. 

Sin embargo, “nuestros hallazgos deben hacer sonar la alarma”, afirman los científicos australianos, porque “parece poco probable que la búsqueda de un crecimiento cada vez mayor pueda continuar sin efectos negativos graves, que podrían llegar antes de lo que pensamos”. 
  
Revisiones previas 

En 1992, 20 años después de la publicación del informe original, se actualizó y publicó una nueva versión del informe Los límites del crecimiento, bajo el título Más allá de los límites del crecimiento, en la que ya se exponía que la humanidad había superado la capacidad de carga del planeta para sostener su población. 
  
En 2012, se editó además en francés el libro Les limites à la croissance (dans un monde fini), última edición de Los límites del crecimiento. En esta edición los autores presentaban datos fiables en numerosas áreas (el clima y la biosfera, en particular), según los cuáles ya estaríamos en los límites físicos.

Fuente: www.tendencias21.net

sábado, 4 de octubre de 2014

Wind Cube, la energía eólica en la fachada de cualquier casa - Sistema modulable






El sistema se basaría en distintos paneles modulables y anclables entre sí que conformarían una especie de panal de abeja interconectado, lo que  le dotaría de firmeza en sus sujecciones a la superficie.

viernes, 12 de septiembre de 2014

Edificios sustentables: menos costos y mayores beneficios


Un edificio sustentable puede traer grandes beneficios a las empresas, como reducir costos, maximizar ganancias y mejorar la productividad de los empleados. Además de apostar al cuidado del ambiente, sumándose así a una tendencia mundial.

Por: Matías Ortega




Hablar de edificios sustentables es hablar de eficiencia, sintetiza en diálogo con Ámbito Biz Eduardo Spósito, presidente de Argentina Green Building Council (AGBC), una ONG sin fines de lucro creada en 2007, cuya misión es facilitar y promover el diseño y construcción de este tipo de inmuebles, que opera bajo licencia del World Green Building Council.Un edificio sustentable es aquel cuyo diseño -incluyendo sus métodos constructivos- reduce de manera significativa el impacto negativo sobre la naturaleza y las personas. Se basa en la incorporación de aspectos vinculados con el consumo racional de energía y agua; el cuidado del aire interno y externo; la selección de materiales; y su ubicación, entre otros puntos.

Existe también la posibilidad de reacondicionar antiguas estructuras para que tengan parámetros de sustentabilidad. Es el caso del edificio Contact Center Personal Green, que el Grupo Telecom posee en la ciudad de Rosario, el primero de su estilo certificado en América Latina.Para la certificación de estas edificaciones en la Argentina se utiliza el sistema LEED (Leadership in Energy and Environmental Design), elaborado por la United States Green Building Council. Por el desempeño alcanzado en cada punto y teniendo en cuenta distintas categorías, se obtienen grados de valuación: Certified, Silver, Gold y Platinum.Según los datos suministrados por AGBC, en la Argentina hay en la actualidad 15 edificios certificados y 64 en proceso de hacerlo. Casi el 70% de ellos se encuentra en la Capital Federal. Uno de los principales sectores donde se registra esta tendencia es en el bancario, donde muchos están construyendo sedes corporativas en edificios sustentables.

Pero la opción de trabajar en estos edificios no tiene que ver sólo con una cuestión ecológica. Gracias a las distintas estrategias para una utilización más eficiente de los recursos, el consumo de energía eléctrica puede disminuir hasta un 30%, y hasta un 40% el de agua si se utilizan las aguas grises para tareas donde no se requiere que sea potable. Así, se reducen sustancialmente los costos operativos y de mantenimiento. Especialistas consultados coinciden en que con una política de tarifas de servicios similar a la de otros países -donde son más elevadas- los beneficios serían aún más evidentes.

Es mucho más que hacer un edificio verde. Son edificios bien operados, que tienen una eficiente utilización de la energía y racionalidad en el uso de los recursos, insiste Spósito.

La mayoría de las empresas por una cuestión de responsabilidad social y de eficiencia de la operatoria y el mantenimiento tratan de tener edificios o algo que tenga que ver con lo sustentable. Incluso hay empresas que pagan un diferencial en el alquiler (quizá de hasta un 10% más) para estar en este tipo de edificios, asegura Spósito.

Por su parte, el ingeniero Carlos Grinberg, coordinador general del estudio que lleva su apellido y también miembro de AGBC, señala: La disyuntiva que enfrentamos es que necesitamos construir y tenemos el problema del deterioro de nuestro mundo. Los pseudo ambientalistas que dicen cuidar la naturaleza plantean que no hay que edificar más. Nuestra opción es cambiar la forma de construir, sustentable y cuidando el ambiente.

Grinberg reafirma que los costos de operación de estos edificios son claramente inferiores a los de los tradicionales, y justifica así en que año tras año crece el número de empresas que deciden trabajar en ellos. Es un proceso lento de aprendizaje, pero cada vez son más los que se suman, sostiene.

Además, tiene otro importante beneficio: la mejora en la calidad de las condiciones laborales. Estudios realizados sobre este aspecto aseguran que las personas que trabajan en edificaciones sustentables sufren menos enfermedades -lo que disminuye los índices de ausentismo- y en general incrementan su productividad.

Los edificios sustentables permiten a las empresas reducir los costos operativos y mejorar la productividad de los empleados. Además, ayuda a relacionarse con un concepto que tiene una valoración muy positiva y contribuye a mejorar el posicionamiento de la marca. Los consumidores valoran cada vez más a las compañías que tienen conciencia ambiental y ecológica, opina Pablo Kiesel, gerente comercial de Raghsa, empresa con más de 40 años de experiencia en bienes raíces.

Asimismo, sostiene que una persona que trabaja en condiciones adecuadas de iluminación incrementa un 15% su capacidad de respuesta y comete un 20% menos errores que una que ocupa un ambiente con luz deficiente. Un empleado que trabaja en un ambiente cuidado se encuentra satisfecho y aumenta considerablemente su productividad, agrega.

Raghsa es responsable de varios desarrollos de este tipo, entre los que se destaca el complejo Madero Office, una torre de 140 metros ubicada en Puerto Madero, que obtuvo en 2011 la certificación LEED Core and Shell (Núcleo y Caparazón) en el nivel Silver. Es el edificio sustentable más grande del país.

En la Argentina existen programas de promoción, aunque es poca la legislación. En la Ciudad de Buenos Aires rige la Ley 4428 que prevé rebajas de hasta un 20% de descuento en el ABL que se paga por los espacios comunes -no por los departamentos- a aquellos edificios que construyan terrazas verdes. Se trata de colocar en azoteas pasto y plantas, lo que trae beneficios tanto para el inmueble como para el resto de la sociedad: mejoran el rendimiento térmico de los edificios, prolongan la vida útil de los techos, reducen el nivel de dióxido de carbono, contribuyen a disminuir la temperatura de la ciudad, y absorben agua de lluvia, con lo que ayudan a evitar inundaciones. Aunque no está demasiado extendido, en otros países se implementan exenciones impositivas o bonificaciones en créditos para este tipo de construcciones.

FUENTE: www.argentinagbc.org.ar

viernes, 5 de septiembre de 2014

Los bebés de barrios con zonas verdes nacen con más peso


Un estudio realizado en Canadá comprueba que los efectos en los niños son también psicológicos y sociales

Las madres que viven en barrios con un montón de césped, árboles u otra vegetación son más propensas a dar a luz a término y sus bebés nacen con pesos mayores, en comparación con las madres que viven en zonas urbanas que no son tan verdes, según un nuevo estudio realizado en Canadá.

                              


Las madres que viven en barrios con un montón de césped, árboles u otra vegetación son más propensas a dar a luz a término y sus bebés nacen con pesos mayores, en comparación con las madres que viven en zonas urbanas que no son tan verdes, según un nuevo estudio. 

Los resultados se mantienen incluso cuando se ajustan por factores como los ingresos del barrio, la exposición a la contaminación del aire, el ruido, y la transitabilidad del barrio, según los investigadores de la Universidad Estatal de Oregón (EE.UU.) y de la Universidad de la Columbia Británica (Canadá). 

"Esto fue una sorpresa", reconoce Perry Hystad, epidemiólogo ambiental en la Facultad de Salud Pública y Ciencias Humanas de la Universidad Estatal de Oregón, y autor principal del estudio. "Esperábamos que la vinculación entre los datos de verdor y de nacimiento desaparecieran una vez que tuviéramos en cuenta otras exposiciones ambientales, como la contaminación atmosférica y acústica. La investigación sugiere que el verdor afecta al nacimiento de otras maneras, como psicológica o socialmente", señala en la nota de prensa de la universidad. 

Los investigadores no están seguros aún de dónde está el vínculo entre el verdor y el nacimiento. Se necesitan más estudios para determinar si más espacios verdes proporcionan más oportunidades sociales y mejoran el sentido de pertenencia a la comunidad de una persona, o si tienen un efecto psicológico, reduciendo el estrés y la depresión, explica Hystad. 

En un estudio de más de 64.000 nacimientos en el área de Vancouver (Columbia Británica, Canadá), entre 1999 y 2002, los investigadores encontraron que había un 20% menos de nacimientos muy prematuros y un 13% menos de nacimientos algo prematuros entre los bebés cuyas madres vivían en los barrios más verdes. 

También descubrieron que menos niños de los barrios más verdes eran considerados pequeños para su edad gestacional. Los bebés de los barrios más verdes pesaban 45 gramos más al nacer que los bebés de barrios menos verdes, apunta Hystad, profesor asistente de salud y seguridad ambiental y ocupacional. 

El estudio podría tener consecuencias significativas para la salud pública, añade. "Desde un punto de vista médico, son pequeños cambios en el peso al nacer, pero a lo largo de una gran población, son diferencias sustanciales que tendrían un impacto significativo en la salud de los recién nacidos en una comunidad". 

Los bebés que nacen temprano o con bajo peso a menudo tienen más problemas de salud y de desarrollo, no sólo en el nacimiento, sino también a medida que continúan creciendo, y el coste de cuidarlos puede ser mucho mayor. 

El estudio también es parte de un creciente cuerpo de trabajo académico que indica que el espacio verde tiene una influencia positiva en la salud. 

Dado que la mitad de la población mundial vive en zonas urbanas, es importante entender cómo los diferentes aspectos del entorno construido - los edificios, parques y otros espacios creados por el hombre en los que vivimos- pueden afectar la salud, afirman los investigadores. 

"Sabemos mucho acerca de las influencias negativas, como las de vivir cerca de las carreteras principales, pero demostrar que una opción de diseño puede tener beneficios es muy edificante", señala Michael Brauer, otro investigador. ç 

"La modificación de las características del diseño urbano, por ejemplo aumentando los espacios verdes, puede llegar a ser una estrategia muy rentable para prevenir las enfermedades, al tiempo que también proporciona beneficios ecológicos." 

No está claro cuánto o qué tipo de espacio verde da mayor beneficio a los bebés en desarrollo, pero los investigadores sí que saben que poner una jardinera en el patio o un árbol en la acera probablemente no marcaría diferencias significativas en los partos. 

"Plantar un árbol probablemente no ayudaría", cree Hystad. "Hay que alcanzar un cierto umbral de verdor para que se noten los efectos beneficiosos". Uno de los próximos pasos es entender mejor cuál es ese umbral y por qué marca la diferencia. Los resultados del estudio fueron publicados recientemente en la revista Environmental Health Perspectives.

Referencia bibliográfica: 

Perry Hystad, Hugh W. Davies, Lawrence Frank, Josh Van Loon, Ulrike Gehring, Lillian Tamburic, Michael Brauer: Residential Greenness and Birth Outcomes: Evaluating the Influence of Spatially Correlated Built-Environment Factors. Environmental Health Perspectives (2014). DOI: 10.1289/ehp.1308049.

FUENTE: www.tendencias21.net

domingo, 24 de agosto de 2014

Argentina premia utilizar energías renovables en la construcción de obra nueva


Legisladores del Frente para la Victoria proyectan gracias a un Plan de Ley una batería de acciones con el objetivo de fomentar a los consumidores y a las empresas de la construcción para que sean capaces de crear y viviendas ecológicamente sostenibles, a partir del uso exclusivo de fuentes de energía renovables, mucho más eficientes y económicas.




Su impulsora, la Diputada Nacional María Emilia Soria, ha basado esta iniciativa afirmando que la energía es la más importante de la sociedad y una pieza fundamental en el desarrollo de económico del país. Sin embargo, reconoce que el aumento del consumo dado por el crecimiento de la actividad económica, por la llegada de redes eléctricas y por el acceso al gas natural en lugares donde antes no la existía, ha generado la crisis del sector.

“Es en este contexto, es donde nos encontramos en la obligación de repotenciar las fuentes de energía renovable, que fueron consideradas inicialmente como menos accesibles técnica y económicamente”, ha comentado Emilia Soria.

Soria afirma que “este proyecto, que tiene por objeto incorporar energías renovables en construcciones destinadas a viviendas únicas familiares, tanto urbanas como rurales, es el puntapié inicial para colocar al ciudadano frente a la problemática del consumo energético. Además se le presenta una alternativa interesante desde el punto de vista financiero para incentivar su utilización”.

En el artículo 6°, se detallan las políticas que deberá llevar a cabo el Poder Ejecutivo a través de la autoridad de aplicación. La idea es generar un nuevo paradigma energético, donde se fomente el ahorro y la eficiencia mediante la creación de un Plan Nacional para la Construcción y Adaptación de Hogares Sustentables de acuerdo a las necesidades de la población.

La ley 26.190 que instituyó el Régimen de Fomento Nacional para el uso de Fuentes renovables de energía destinada a la producción de energía eléctrica, impuso como objetivo de dicho régimen lograr una contribución de las fuentes de energía renovables hasta alcanzar el 8 por ciento del consumo de energía eléctrica nacional. “Este proyecto se suma a aquella normativa con el fin de reducir el consumo de energía eléctrica de fuentes convencionales”, remarca.

“El ahorro y la mejora de la eficiencia del sistema, una mejor y más solidaria distribución de la energía final y, en cualquier caso, la progresiva sustitución de las fuentes de energía convencionales (agotables y contaminantes), por fuentes de energía renovables son componentes ineludibles de este proceso de cambio del sistema energético de nuestro país”, sostuvo finalmente Soria.

Fuente original: http://www.noticiasambientales.com.ar/